Tragedias y emergencias*
- Carolina Tovar
- 15 nov 2015
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 27 ene 2021

Imagen de El Tiempo. disponible en http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/30-anos-despues-de-la-tragedia-en-armero/16424492
La catástrofe más grande de la historia de mi país se vivió en un día como hoy, 13 de noviembre de 1985. Yo era una niña de escasos 5 años en aquel entonces, pero recuerdo haber visto las noticias y haber escuchado a los adultos hablar acerca de la tragedia, sin dimensionar, obviamente, lo que representaba. Aunque no la recuerdo de aquel entonces, escuché a los adultos de mi tiempo hablar acerca de la pequeña Omaira. Mi familia y allegados, al igual que el resto del país, lloramos amargamente la tragedia.
Recuerdo que mi hermana, dos años mayor que yo, me explicó que se trataba de la erupción de un volcán. Para ese entonces yo estaría en pre escolar y ella terminaba ya su segundo grado. Quizás yo la habría visto elaborar con la asesoría de mi madre para el colegio, una maqueta con las formas del relieve en plastilina, sobre una tabla de madera. Cordillera, Meseta, llanura, colina, volcán, nevado… todo era como pequeños conos de plastilina a los que se les daba forma “de montaña”. Incluso la meseta era el mismo tipo de forma, solo que no tenía la misma altura y su punta era aplanada, a casusa de golpear la figura en plastilina contra la tabla, para que quedara planita.

imagen tomada de: https://hogardemorasdulces6.wordpress.com/2011/03/03/mini-relieve/
Recuerdo que mi hermana me mostró el nevado en su maqueta y me explicó que era una montaña como las demás, pero que tenía la cima nevada. ¿por qué? Porque allá hacía más frío que en las otras montañas, según me parece recordar. Me contó que un volcán se diferencia de una montaña cualquiera porque tiene lava en su interior. El Ruiz, me explicó mi hermana, el volcán que ocasionó la catástrofe de Armero, es una montaña especial, porque es un volcán y un nevado a la vez. Me pareció muy interesante y muchas preguntas vinieron a mi mente. Por ejemplo, ¿el calor del interior del volcán no hace que se derrita el hielo de la cima? Cuando sale la lava de un volcán, ¿éste no queda vacío? Y es que por ese entonces se televisaba una serie llamada Airwolf (Lobo del aire) que yo siempre veía, pero de la cual recuerdo poco. Escasamente, que había un helicóptero y su escondite era algo así como una montaña hueca. Imaginé que quizás esa montaña alguna vez había sido un volcán que había llegado a quedar completamente vacío. Eran muchas las preguntas en mi mente. Por ejemplo, ¿qué pasa con la lava que ha quedado por ahí, después de una erupción? mi hermana me dijo que se enfriaba y que con ella hacían piedras pómez para refregarse los pies. También yo me preguntaba cómo es una erupción. Ella me explicó que la lava caliente del interior del volcán, sale y se derrama por las laderas y me contó que la del Ruiz había sido mucha, tanta como para dejar a armero sepultado bajo ella. Recuerdo que sus palabras literales fueron “Armero quedó borrado del mapa”. Ahora que lo pienso, supongo que imaginé que al ver el mapa, Armero no estaría allí. Pero ella, que para tener 7 años y vivir en aquel tiempo tenía un pensamiento geográfico muy avanzado, me explicó que no se trataba del mapa, sino de la superficie de la tierra.
Al ver el tráiler de la película Armero que estará disponible en 2016, uno puede obtener diversas conclusiones. Una de ellas, que aunque no es posible luchar contra el poder de la naturaleza, las decisiones humanas sí pueden prevenir los desastres.
Recuerdo también una tragedia más reciente en la historia de mi país: el terremoto del eje cafetero en 1999. Una vez los medios noticiosos comenzaron a cubrir este suceso, muchas personas que habían perdido todas sus posesiones y habían quedado incomunicadas, se acercaron a las cámaras para tratar de algún modo, de informar a sus familiares que habían sobrevivido, y a dejar sus notas de servicios sociales buscando a sus seres queridos que desaparecieron. Fueron muchos los mensajes de este tipo que se emitieron durante aquellos días.
Al llegar a mi casa hoy, 13 de noviembre de 2015, mi abuela comentó durante la cena que hubo una serie de atentados en la ciudad de Paris. Aunque en este momento ésta es aun una noticia en desarrollo, me sorprendió al abrir mis redes sociales que Facebook activó un servicio de alertas [1] con el cual muchos usuarios pudieron notificar a sus familiares y amigos en todo el mundo y al instante, que se encontraban fuera de peligro. Yo misma encontré una notificación que, debo reconocer, agradecí, que me informaba que uno de mis amigos de las épocas del colegio, quien vive en Paris, está bien. En ese momento simplemente recordé los tele noticieros del año 99 y pensé en lo maravillosas que son las aplicaciones tecnológicas con las que actualmente contamos. Sin ninguna duda, son instrumentos de poder que ahora están al alcance de todos, pero que lamentablemente la mayor parte de la población no comprende ni valora.

Creo que temas como éste y obviamente muchos otros y mi interacción infantil con mi hermana y un atlas que nos regalaron, y que todavía conservo, influyeron en mi interés por estudiar geografía, más exactamente ciencias sociales. Mi Profesora Rosa Torres De Cárdenas solía decirnos en la Universidad que la geografía es la ciencia de las relaciones. Y sin duda es demasiado compleja, pero fascinante. La intención de mis reflexiones es aproximarme un poco a ella desde lo cotidiano, en una era que algunos teóricos llamarían, de la Revolución Geo espacial[2], tiempo en el que cualquier persona tiene acceso a dispositivos y aplicaciones de geo referenciación, pero en el que no necesariamente hay una clara formación de pensamiento geográfico, particularmente a nivel escolar.
* La reflexión inicial aquí planteada parte de anécdotas personales y no cuenta con referencias teóricas.
[1] Menciono el servicio como una aplicación tecnológica con un alcance potencial a revisar y sin juzgarlo como bueno o malo en relación con las valoraciones que se hagan del conflicto al que responde.
[2] Una amplia explicación acerca del concepto de revolución geoespacial la brinda el Dr. Anthony C. Robinson, profesor de Pennsylvania State University, coordinador del curso MOOC Maps and the Geospatial Revolution, disponible en la plataforma de educación virtual de Coursera.